Las bodas y las películas tienen mucho en común. Del mismo modo que una película narra una historia con planteamiento, nudo, lágrimas, aplausos y desenlace, las fotografías de bodas cuentan y celebran la historia de los novios. Las parejas desean documentar su gran día y compartirlo con sus familiares y amigos en los años venideros, y el fotógrafo de bodas tiene el privilegio y la responsabilidad de inmortalizar la historia de amor del novio y de la novia.  

Hemos hablado con Jen Huang y Alina Schessler, fotógrafas de bodas y colaboradoras de Fotolia, para que nos expliquen cómo incorporan la narración a sus obras y nos den consejos para crear recuerdos duraderos para las parejas el día de su enlace.

Entender a tu cliente

Jen inició su carrera en la fotografía cinematográfica. A pesar de que se la conozca por sus imágenes oníricas con un marcado sello personal, cada pareja se marcha con un conjunto de imágenes distinto y singular. Durante los preparativos, Jen se hace una idea de la personalidad de la pareja. Tanto si se trabaja con una novia llena de energía a la que le gusta lo espectacular, como si se trabaja con una novia tranquila y un poco tímida, hay que adaptar las poses y ambientaciones a la personalidad de cada una.

Preparar la escena

Todo signo de nerviosismo o rigidez se plasmará en la foto, así que, para conseguir imágenes naturales, es necesario que la pareja se sienta cómoda. No a todo el mundo le encanta estar delante de la cámara; por ello, Alina tiene un truquito para hacer que la pareja se sienta a gusto: “A veces le pido a la pareja que cuente chistes o que se susurren lo que más les gusta a la otra persona, para que sonrían o rían con naturalidad.” Esta autenticidad da lugar a un retrato hermoso, emotivo y fiel de la pareja de enamorados.

Las instrucciones que Jen da a sus clientes son de tipo cinematográfico. Por ejemplo, en lugar pedir a la pareja que se den un beso, les pide que caminen y, luego, elijan el momento que quieran para besarse. “De esta manera, creo una escena ‘perfecta’ para un beso sincero y cada una de mis parejas consigue una foto clásica besándose que sienten como propia” afirma Jen.

Controla lo que puedas.

Sin duda, es imposible controlar todos los momentos de la boda, pero hay algunos elementos que puedes manejar para hacer la foto que quieres. Jen diseña, dirige y controla lo máximo posible la iluminación, el fondo y atrezo, y da lugar a momentos espontáneos que surgen dentro de estos ambientes controlados. “Cuando llego a la sala de preparación de la novia“, nos cuenta Jen, “’redecoro’ y coloco a la novia y a sus damas en un espacio diáfano, limpio y luminoso. Pueden seguir peinándose y maquillándose, vistiéndose y ayudándose mutuamente, pero la escena queda bien rematada y pulida.“

En esta foto de la novia preparándose para la ceremonia, Jen dispuso a su modelo frente a un espejo antiguo y esperó a que surgieran momentos naturales. Cuando la novia levantó las manos para comprobar su maquillaje, Jen logró plasmar con la cámara el delicado movimiento.

Fíjate en los detalles.  

El entorno desempeña una función clave para determinar la atmósfera y el tono de la boda. Las parejas pasan meses planeando el enlace nupcial, perfeccionando cada detalle. Fotografía el lugar de la ceremonia y los alrededores, sin olvidar las flores, la decoración, el mobiliario y todo lo demás, ya que cada boda tendrá detalles singulares. Las instantáneas de momentos que se producen a lo largo del día, como cuando se prepara la mesa o se retocan los arreglos florales, permiten añadir elementos descriptivos para narrar la historia de la boda.

 

Personaliza momentos clásicos. 

Los clientes suelen pedir fotografías que acaban siendo “las típicas de una boda“. Es frecuente la imagen del vestido de la novia colgando por la ventana, pero, tal y como explica Jen, el motivo por el que le gusta tanto a la gente es que muestra los momentos previos a la ceremonia. Plasma una sensación de expectativa y emoción con la que todos podemos sentirnos identificados. Pero incluso las fotos clásicas se pueden personalizar para los novios si se acierta con la iluminación y el atrezo.

Conviene saber cuándo mezclarse con la gente.

A la hora de fotografiar el ambiente y a los invitados, puede ser útil mezclarse con la gente. Alina considera que a menudo la gente se pone tensa cuando ve que es la fotógrafa contratada, lo cual puede generar fotografías rígidas y poco espontáneas. Por ello, a veces opta por trabajar con cámaras de menor tamaño: “La gente no me mira todo el rato pensando que soy la fotógrafa, por lo que actúa de forma más natural y puedo conseguir fotos más naturales.”

Enviar imágenes de bodas para venderlas como material de archivo 

Si vas a enviar fotografías de bodas para venderlas en tu portfolio de archivo, asegúrate de conseguir un documento de cesión de derechos de imagen para cualquier persona o lugar reconocible que aparezca en las fotos. También es fundamental elegir bien las palabras clave para ayudar a los compradores a encontrar tus imágenes en el archivo. Es importante que las palabras clave sean relevantes, correctas y enumeradas por orden de importancia. Además del tema del que traten las obras que envíes, piensa también en términos conceptuales como amor, romance, relación y la celebración. Si vas a enviar imágenes mediante el portal para colaboradores de Adobe Stock, nuestra herramienta de generación automática de palabras clave puede ayudarte a elegir palabras clave relevantes.

Puedes ver más imágenes románticas y de ensueño de bodas y parejas embelesadas en los portfolios de Jen y Alina.