Queremos empezar recordándote que cada apertura tiene un sentido, y un motivo por el que deberías usarla.

La primera flecha que se disparara desde un interior a un interior seguramente lo haría a través de una perta. Bueno, no lo sé, no estaba allí, pero creo que hay muchas posibilidades de que fuera así. Y quienquiera que la disparó puede que se diera cuenta bastante pronto de que disparar flechas desde una puerta tampoco es que diera tanta protección de los que le devolvían el fuego, si es que le dio tiempo a pensar algo. Así que la idea se deshechó bastante rápido en favor de las ventanas, que eran más seguras. Y cuando nos dimos cuentas de que las ventanas más pequeñas eran más seguras que las grandes fuimos en la búsqueda de encontrar la apertura idónea para disparar flechas era una pequeña tronera, en una pared que se había vaciado para dejar un hueco desde el que poder moverse para apuntar, y seguir a cubierto. Cuando se inventaron las troneras no se dejaron de lado los ventanucos, las ventanas o las puertas, ya que cada uno de esos vanos tenían un sentido de ser para una ocasión en particular: un castillo puede tener puertas para entrar o salir, ventanales para dejar entrar la luz, ventanucos para ventilar y troneras para la defensa.

Y a estas alturas del texto seguramente ya tengas una idea de por dónde van los tiros… Pero si no es así, lo que vamos a hacer es revisar las ventajas que tiene cada apertura a la hora de hacer una foto, y el uso que podemos hacer de ellas.

Las aperturas que usan los fotógrafos también están diseñadas para cumplir con un propósito específico, y por ello la mayoría de las lentes nos presentan al menos ocho pasos completos de apertura para que podamos conseguir al menos ocho efectos distintos. Sin embargo, hablado con otros compañeros fotógrafos, me di cuenta de que la mayoría de ellos sólo usan un par de aperturas y por lo tanto fallan a la hora de poder exprimir lo que sus lentes pueden ofrecer. Si puedes, explora tus imágenes clasificándolas por el número f y verás cómo tu selección restringe el tipo de imágenes que consigues.

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A veces necesitamos que todo esté a foco, como aquí que queremos ver tanto al hombre como al paisaje. f/8

Por qué necesitamos 8 aperturas

Creo que todos sabemos que la principal función de la apertura es controlar el flujo de luz que llega a la cámara (mayor apertura, más luz; menor apertura, menos luz). Pero eso es sólo lo básico, y un fotógrafo cuidadoso tendrá en cuenta la calidad que ofrecen diferentes aperturas. Debido a las leyes de la física, ni la mayor ni la menor apertura producirán las imágenes de más calidad. Los ajustes óptimos de definición y resolución suelen encontrarse en la zona media del rango, normalmente entre f/4 y f/8. En esos ajustes es donde conseguimos imágenes más nítidas, la resolución más consistente en las esquinas y el centro de la imagen, y el menor viñeteo posible.

Sin embargo, a veces queremos que la gente destaque del fondo, pero manteniendo una buena visión del fondo. f/2.5

Sin embargo, a veces queremos que la gente destaque del fondo, pero manteniendo una buena visión del fondo. f/2.5

Mientras que esas aperturas medias son las mejores cuando hablamos de calidad, la verdad es que no resultan muy excitantes. Son seguras y razonables, pero si trabajas con ellas todo el rato estarás consiguiendo unas imágenes técnicamente perfectas, pero puedes estar sacrificando otros factores, como la creatividad, la tensión o la atmósfera.

Aquí lo que nos importa es la tablet, y es donde está el foco, mientras que lo demás está desenfocado. f/1.2

Aquí lo que nos importa es la tablet, y es donde está el foco, mientras que lo demás está desenfocado. f/1.2

Tenemos ocho aperturas porque cada una produce un look diferente. El control de la profundidad de campo es una de esas grandes diferencias, y con una apertura más grande es más fácil obligar al espectador a fijarse en lo que nos interesa. Cuando aumentamos la profundidad de campo nos aseguremos que más área de la imagen esté a foco y con buena calidad, mientras que si la disminuimos nos aseguramos de que lo único que esté nítido sea lo que nosotros queremos resaltar, teniendo el control de la visión del espectador. Y aunque una apertura muy grande pueda crear unos bordes un tanto suaves y algo de viñeteo en las esquinas, se compensa por lo que ganamos de tensión e intensidad en la imagen.

Las aperturas muy abiertas van muy bien para retratos en plano medio corto, para conseguir un fondo muy desenfocado. A nadie le va a importar que f/1.2 no sea técnicamente perfecta.

Las aperturas muy abiertas van muy bien para retratos en plano medio corto, para conseguir un fondo muy desenfocado. A nadie le va a importar que f/1.2 no sea técnicamente perfecta.

 

Hoy por hoy, las lentes rinden mucho mejor al ser utilizadas a sus aperturas máximas, y aunque f/1.8 nunca será tan eficiente como esos ajustes medios, en algunos casos y par ala mayoría de las ocasiones son más que de sobra. Una apertura grande en una lente fija nos proporcionará además mejor calidad que en una lente zoom, así que no hay por qué evitarlas.

Añade algo de chispa, emoción y dinamismo a tus imágenes con aperturas más atrevidas… No hace falta que sea en todas tus imágenes, ¡pero seguro que le podrás sacar mucho más jugo!

Hay quien piensa que f/4 es ya es muy abierto y arriesgado, pero es una imagen mucho menos interesante que la que tenemos con f/1.2

 

Damien Demolder vive a base de fotografía,  es un antiguo editor de la revista Amateur Photographer. Cuando no está haciendo fotos escribe sobre noticias de fotografía o analizando cámaras y lentes para www.dpreview.com o AP y British Journal of Photography. Además se dedica a la enseñanza, mostrando a los fotógrafos cómo sacar el jugo a su equipo fotográfico y cómo llevar sus habilidades al siguiente nivel. Su principal pasión es la fotografía urbana, aunque se dedica a todas las áreas.