Hoy hemos hablado con Renato Galbiati, un usuario profesional de la suite creativa de Adobe, es el dueño de Graffidea, una agencia de impresión y de diseño gráfico especializada en soluciones avanzadas de impresión para soportes especiales en Bergamo, Italia. Renato es además bien conocido por la comunidad de Roland de los “Artesanos de alta tecnología”, y nos va a contar lo que tenemos que tener en cuenta para que nuestra imagen esté bien preparada para la impresión.

En nuestro trabajo cotidiano recibimos todo tipo de imágenes creativas para todo tipo de usos, desde campañas web a folletos o carteles. Una de nuestras tareas es preparar los archivos de forma adecuada a sus necesidades. Con este artículo pretendo reflexionar sobre algunos de los problemas relacionados con la resolución de las imágenes para un uso web o para un uso impreso.

Abstract Pixel Background

Para medir correctamente la resolución de la imagen hablaremos de PPI (pixel per inch, píxel por pulgada), mientras que DPI (dot per inch, puntos por pulgada) hace referencia a la resolución de impresoras digitales (plotters, ink-jets etc).

Es fundamental que la resolución de la imagen sea la adecuada al uso que se la vaya a dar.

Para web

La resolución media de los monitores es de 72 PPI, así que la resolución de las imágenes tendrá que ser de 72 PPI también. Hay monitores que tienen una resolución superior, pero son pocos y no es algo estándar.

Untitled

Si tenemos una imagen a 300 PPI lo normal es rebajar la resolución a 72 PPI, para que la imagen sea más ligera y se cargue más rápido en cualquier navegador de internet o dispositivo móvil. ¿Y cómo lo hacemos?

Abrimos el archivo en Photoshop, y vamos al menú Archivo > Exportar, y luego Guardar para la Web. Saldrá un cuadro de diálogo en el que podremos cambiar la configuración del formato (jpg, gif, png), la calidad y el tamaño en píxeles.

Folletos, cartas, presentaciones

Las cosas cambian cuando tenemos que preparar algo para imprimir y que tenga imágenes. Lo primero de todo tenemos que comprobar la calidad de la imagen y asegurarnos de que son adecuadas para poderse ver a distancia cercana. Una buena resolución sería de mínimo 200 PPI con una resolución mínima de 6 MegaPíxeles.

Editable brochure, vintage background # Vector

Mi colega Sergio en un post anterior compartió unos buenos consejos sobre el perfil de color para imprimir. Me gustaría añadir que los archivos tendrían que estar ya listos para imprimir cuando se los enviamos al impresor, y no tener que confiar en que ellos hagan los cambios necesarios.

Gran formato

Una impresión de gran formato nos deja más sitio para maniobrar y no requiere los mismos ajustes que hacen falta cuando hablamos de reproducciones artísticas.

En este caso vamos a hablar de impresiones de paneles para eventos, carteles para estadios, anuncios… Normalmente un trabajo que está diseñado para un gran formato se verá a distancias superiores a los tres metros; por lo tanto no es necesario que nuestras imágenes tengan una resolución muy alta. De hecho, no es cierto que cuanto mayor sea la impresión, mayor tendrá que ser la resolución, sino más bien al contrario.

Si tenemos una imagen de 300 PPI en Photoshop abrimos la opción “Tamaño de la imagen”, y en esta ventana cambiaremos la resolución de la imagen (y por consiguiente su tamaño). Por ejemplo, vamos a poner que queremos hacer una imagen muy grande en un póster de 400 cm. Pondremos esas dimensiones en Photoshop y no aseguramos de que “Remuesrear” y que la opción Bicubic esté marcada.

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Como hemos dicho antes no necesitamos una resolución muy alta. Así que podemos poner un valor que oscile entre los 100 PPI o incluso 50 PPI, dependiendo de la calidad de la imagen y el tipo de trabajo que estamos haciendo.

Para rematar un poco el resultado final podríamos añadir algo de contraste, usando una máscara de desenfoque o una curva en S.

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¡Muchas gracias por compartir estos trucos con nosotros, Renato!