Las imágenes se han convertido en un recurso fundamental para las empresas: ayudan a que la comunicación sea más atractiva y efectiva; potencian el mensaje; aclaran y refuerzan conceptos… Podríamos decir que son una necesidad básica para la comunicación de sus mensajes a su público, e incluso de forma interna. Pero una de las cosas que hay que tener en cuenta a la hora de usar imágenes con fines comerciales o profesionales es respetar la legalidad y contar con la autorización tanto de los autores como de las personas que aparecen en las imágenes.

A veces se puede llegar a hacer un uso incorrecto de las imágenes por desconocimiento, y para evitar esas situaciones queremos compartir con vosotros nuestra experiencia, aclarar ciertos conceptos e interpretaciones erróneas muy extendidas. Para ello habría que empezar explicando una serie de nociones sobre las que a veces se tiene una idea parcial o equivocada.

estructura legal

Derecho de imagen

O derecho a la propia imagen, que es un derecho inherente a la propia persona. Tenemos derecho a disponer de nuestra imagen como parte de nuestra personalidad, de modo que de forma genérica están prohibidas la captación, reproducción y publicación de la imagen de una persona reconocible, salvo consentimiento expreso. Hay ciertas excepciones a esta prohibición, como en el caso de personajes públicos en un acto público, cuando haya un interés informativo, o por el derecho de parodia, que es algo muy español.

Por poner un ejemplo de uso no permitido de una imagen podríamos analizar la siguiente fotografía:
Cine Callao calle

En esta imagen podemos apreciar y reconocer a muchas de las personas que aparecen. Salvo en el caso de que esta imagen tenga un interés informativo (como, por ejemplo, en la noticia de un estreno de una película), esta imagen no podría utilizarse sin contar con la autorización por escrito de todas y cada una de las personas que aparecen en esta imagen.

En este otro ejemplo tan sólo deberíamos contar con la autorización de las cinco personas que salen en primer término, ya que el resto de personas que salen de fondo están desenfocados y no resultan reconocibles:

Modelos

Además de la propia imagen, este derecho también cubre el derecho a disponer de la imagen de los bienes que nos pertenecen. En este campo incluiríamos cualquier bien protegido por los derechos de propiedad intelectual, que veremos más adelante.

Siguiendo con el ejemplo de la foto anterior del cine, habría que tener en cuenta si Cines Callao no es una marca registrada protegida por derechos de la propiedad intelectual.

Derechos de la propiedad intelectual

Aquí tenemos que distinguir entre las creaciones artísticas de un lado y las industriales o comerciales de otro lado. Hay unas cuantas diferencias pero la principal es que si hablamos de obras artísticas no hay formalidades, el creador dispone de ciertos derechos por el mero hecho de ser el autor. Sin embargo, en el caso de invenciones, patentes, marcas, logos… hay que seguir una serie de pasos para protegerlas, como registrarlas en la oficina española de patentes y marcas.

Al hablar de derechos de autor tenemos que distinguir dos grandes grupos: los derechos morales y los derechos económicos. De forma breve, los derechos morales son irrenunciables, no caducan y están relacionados con si reconocimiento como autor de la obra; los derechos económicos, por otra parte, sí que tienen un plazo máximo de vigencia, se puede renunciar a ellos, y hacen referencia a la retribución económica obtenida por su creación.

Los derechos morales, como hemos dicho, sirven para dar reconocimiento de la condición de autor al creador de la obra, y también regulan ciertos aspectos, como el respeto a la integridad de la obra, la modificación de esa obra (siempre respetando los derechos adquiridos por tercero en el caso de cesión de la obra), o la facultad de retirar la obra del comercio (si los derechos económicos no se han extinguido).

Por otra parte, los derechos económicos (que en el derecho estadounidense se consideran Copyright) hacen referencia a los derechos de reproducción de una obra (imprimiendo la imagen, mostrándola en una web, en un producto, etc.), de reproducción pública (mostrar la imagen fuera de un ámbito doméstico), de distribución y reventa o de transformación de forma que derive en una obra diferente.

En el mercado de la imagen, los derechos económicos o copyright suelen regirse por tres tipos de licencias: Gestión de derechos (Rights Managed), Libres de derechos (Royalty free) o Copyleft.

Gestión de derechos
Bajo este tipo de licencias las obras se pueden ofrecer a diferentes precios, dependiendo del número de copias, la difusión, el uso comercial o editorial, el tiempo de uso y otros muchos factores.
Estas licencias suelen ofrecerse por centenares o miles de euros, especialmente si se trata de imágenes famosas o que muestren a personalidades.
Beyonce

Libres de derechos
Se trata de una licencia simplificada para el uso de imágenes. En este caso, una única licencia nos permite usar las imágenes en cualquier necesidad de comunicación, sin límite de tiempo ni restricciones geográficas. Además, hay disponibles unas licencias extendidas que amplían los usos permitidos, como eliminar los límites de tiradas impresas o poder usar las imágenes en productos derivados destinados a la reventa o distribución.
Los precios de estas imágenes son mucho más baratos que las licencias anteriores, y si lo que queremos es transmitir una idea o concepto son el recurso ideal.
Glamour

Copyleft
El copyleft es una práctica por la cual un autor renuncia a ciertos derechos económicos. Creative Commons es una organización sin ánimo de lucro que ofrece modelos de contratos copyleft a estos autores que quieren renunciar a algunos de sus derechos económicos, como:

Creative-commons

Atribución: Que permite el uso de la imagen siempre y cuando se reconozca y dé crédito al autor de la obra.
No comercial: Permite usar las obras mientras no se haga un uso comercial de las mismas.
Obras no derivadas: No permite la creación de obras derivadas de la obra original, pero si mostrar, reproducir, copiar y distribuir esta obra original.
Compartir bajo la misma licencia: Permite a otros producir obras derivadas de la obra original, siempre y cuando se compartan con las mismas licencias que rijan esa obra original.

Con las imágenes copyleft hay que tener cuidado, porque aunque el autor ceda sus derechos económicos, no hay verificaciones, y no podemos saber si cuenta con el consentimiento de las personas que aparecen en la obra para ceder sus derechos de imagen.

Ejemplos de usos de imágenes

Siguiendo lo indicado anteriormente vamos a poner algunos ejemplos de imágenes que se pueden usar (o no) de forma legal y segura sin ningún tipo de problema:

eiffel

En esta caso la imagen de la Torre Eiffel se puede usar, porque aunque estuviera protegida por derechos de autor, la obra se creó hace más de 150 años, o han pasado más de 70 años desde la muerte del autor. Sin embargo, la iluminación nocturna de la Torre Eiffel sí que está protegida por esos derechos de autor, y ni han transcurrido 150 años desde su creación, ni 70 desde la muerte del autor, y por lo tanto no puede usarse libremente sin la debida autorización.
Sin embargo, si es de noche pero las iluminación no está encendida se puede usar sin problemas. ¡Y también podemos encontrar soluciones más “creativas” para poder representar la torre Eiffel iluminada!

Museo

En estas imágenes nos encontramos con un caso muy parecido: la imagen de Velázquez frente al Museo del Prado tiene más de 150 años y, por encontrarse en un sitio público, se puede fotografiar sin problemas. Sin embargo, para tomar imágenes en el interior de un museo suele hacer falta una autorización del museo, por lo que no se pueden sacar fotos ni utilizarlas sin dicha autorización.

Carteles

En estos icónicos carteles de EE UU nos encontramos dos situaciones diferentes: en primer lugar, el cartel de bienvenida a la ciudad de las Vegas, que nunca estuvo sujeto a derechos económicos de autor, ya que el creador, Betty Willis, quiso que fuera un regalo a la ciudad y por lo tanto de dominio público. Por otra parte, el cartel de Hollywood sí que está registrado como marca comercial por parte de la Cámara de Comercio de Hollywood, por lo que no se puede usar sin su autorización.

dubai
La diferencia entre estas dos imágenes radica en el foco de la imagen. En la que aparece como rechazada el foco de interés de la fotografía es el rascacielos, un edificio singular y protegido por derechos de autor, por lo que tendríamos que tener autorización del arquitecto o de la empresa constructora o sus dueños para poder usar la imagen sin problemas. Sin embargo, si el edificio forma parte de un skyline, y no es por lo tanto el elemento central de la imagen sí que podríamos usarla.

Gente

En estas imágenes de gente es necesario contar tanto con la autorización del autor de la imagen, como de las personas que aparecen representadas en la foto. En el caso de la imagen de los niños, además, es necesario contar con la autorización de los padres o tutores legales por tratarse de personas menores de edad. Al ser una imagen adquirida en un banco de imágenes puede tener la tranquilidad de que si esa imagen está disponible es porque cuenta con todas las autorizaciones necesarias. La otra imagen está disponible con una licencia copyleft, por lo que podemos contar con la autorización del autor, pero lo más probables es que carezcamos de autorizaciones de las personas que aparecen en la foto.

tigre

Esta imagen de los leones no representan ningún problema para poder usarla, pero en el caso del tigre blanco la cosa cambia… Los tigres blancos son animales muy raros, y hay muy pocos, por lo que en ciertas fotos puedes ser animales reconocibles, particularmente si están en su jaula del zoo. La regla es que basta que un especialista sea capaz reconocerlo para que se requiera una autorización del zoológico para poder usar la imagen.