Duplicador y Tubos de Extensión Kenko
Alrededor del campo de la fotografia, tanto la tradicional de película como la digital, encontramos numerosos accesorios diseñados para que los usuarios puedan conseguir mejores imágenes. Este es el caso de la firma japonesa Kenko, que está especializada en la fabricación de dispositivos para acercarnos los motivos, ya sea para tomas de macro o para potenciar nuestros objetivos. Nos referimos a los duplicadores y tubos de extensión.
Primero vamos a hacer un pequeño repaso para recordar que un duplicador es un dispositivo óptico que acoplamos entre el objetivo y el cuerpo de la cámara con el fin de “duplicar” la longitud focal de la óptica que utilizamos. Existen diferentes tipos según el grado de aumento, los más comunes son de 2x y 1,4x, es decir, multiplican la focal del objetivo por 2 o por 1,4. Por ejemplo, un 80-200mm, con un duplicador 2x se convertiría en un 160-400 mm, mientras que con un duplicador 1,4x pasaría a ser 112-280 mm.
Sin embargo, para conseguir este aumento de focal, tenemos que hacer una serie de sacrificios como es la pérdida de luminosidad del objetivo (con un duplicador 2x se pierde dos diafragmas mientras que con el de 1,4x un diafragma y medio). Esto, que inicialmente no parece un gran problema, en la práctica hay que tenerlo muy en cuenta, especialmente, si trabajamos en situaciones de poca luz o con sujetos en movimiento, puesto que obliga a usar velocidades bajas, lo que producirá una trepidación que provocará imágenes movidas o borrosas.
Con respecto a los tubos de extensión, existen varias medidas según el factor de ampliación que se quiera lograr. Estos tubos se colocan, al igual que los duplicadores, entre la cámara y el objetivo. Su característica principal es que no tienen elementos ópticos, simplemente incrementan la distancia entre el objetivo y la película o sensor, produciendo así una ampliación de la imagen. Al no haber lentes, no hay ninguna pérdida de calidad de la imagen.
Gracias a la posibilidad de combinar los tubos entre sí, podemos variar el grado de ampliación, puesto que dependiendo de la longitud del tubo de extensión en relación con la distancia focal del objetivo conseguimos diferentes ampliaciones de la imagen.
Puntos flojos
Una vez que ya tenemos un poco más clara la teoría, pasamos a la prueba del producto. Esta vez hemos utilizado un objetivo de 50 mm f/1.8, es decir bastante luminoso para no tener en cuneta la pérdida de luminosidad ni que ésta afecte al resultado final de la imagen, y una cámara digital Nikon. Los dos accesorios Kenko que probamos llevan como apellido las letras DG, que hacen clara regencia a su especial diseño digital.
Tubos de extensión
El kit está formado por 3 anillos de 12, 20 y 36 mm, tal y como comentábamos antes los tubos se acoplan entre el objetivo y la cámara. Para la prueba escogimos una figura de un elefante hecho con cuentas y realizamos varias tomas. Como se observa en las imágenes, el grado máximo de ampliación que obtuvimos es muy importante, llegándose a ver el detalle que a simple vista no se aprecian.