¿Cuánto cobra un fotógrafo de montaña y escalada?
En general todos los fotógrafos de montaña y escalada que conozco trabajan como "freelance", lo que significa que no les liga ningún contrato laboral con ningún medio sino que trabajan por su cuenta. Asumen el costo de su trabajo y del material que utilizan y, tras hacer el reportaje, lo venden a una o varias publicaciones. El precio que cobran varía significativamente, pues no es lo mismo vender un reportaje al National Geographic que a una revista de montaña, donde pagamos bastante poco.
En general todos los fotógrafos de montaña y escalada que conozco trabajan como "freelance", lo que significa que no les liga ningún contrato laboral con ningún medio sino que trabajan por su cuenta. Asumen el costo de su trabajo y del material que utilizan y, tras hacer el reportaje, lo venden a una o varias publicaciones. El precio que cobran varía significativamente, pues no es lo mismo vender un reportaje al National Geographic que a una revista de montaña, donde pagamos bastante poco.
Hay dos formas de trabajar: plantear el tema antes de realizarlo a las redacciones para intentar tener acuerdos de compra o bien enseñarlo una vez realizado, lo que suele ser lo más habitual pues –excepto en temas muy concretos- las redacciones no nos queremos comprometer a publicar un reportaje antes de haber estudiado la calidad del material fotográfico.
Creo que lo que te preguntas es si los fotógrafos de montaña y escalada pueden vivir de ello. Te diré que sí, pero muy pocos.
En primer lugar, la fotografía de montaña y escalada es una de las más duras y exigentes, y, sin embargo, se paga poco. Por eso conozco a muy buenos fotógrafos que comenzaron en el mundo de la montaña y escalada y se pasaron a temas mejor pagados como la fotografía de moda.
En segundo lugar, hacerse un "nombre" lleva tiempo. Hacer buenas fotografías de montaña y escalada no es fácil, pues el nivel actual es muy alto, por lo que –a no ser que seas un auténtico genio- los primeros reportajes es casi seguro que no estarán a la altura de lo que las redacciones estamos habituadas a publicar. Tampoco es fácil hacer contactos entre alpinistas y escaladores para trabajar con ellos. Pero, lo más complicado, es conseguir rentabilizar el material pues con la venta de un reportaje a una revista solo conseguirás, en el mejor de los casos, recuperar el dinero y tiempo invertido. Cuando realmente se empieza a rentabilizar el trabajo es cuando un reportaje consigues venderlo a varias revistas y, sobre todo, cuando haces lo que los fotógrafos llamamos "mover el archivo". Y esto se consigue cuando ya tienes un nombre y un archivo de fotos variado e importante, que hace que las revistas te estén pidiendo continuamente fotos de distintos temas. Son fotos que tu ya tienes "rentabilizadas" pues forman parte de reportajes que has vendido antes a esta u otras publicaciones.
Cuando eres un fotógrafo de prestigio es posible que alguna revista te encargue un trabajo, pero esto no es habitual en revistas de montaña, y solo lo hacen grandes medios como National Geographic.
En resumidas cuentas: la fotografía de montaña y escalada es poco rentable. Pero, a la vez, resulta tremendamente exigente (tanto a nivel físico como fotográfico). Y es una de las formas más fascinantes y libres de vivir de la montaña.
Mis consejos: estudia detenidamente las revistas de montaña y escalada para ver los temas que nos interesan y como los planteamos. Piénsate un tema que sea lo más interesante posible y trabájalo. No corras. Si las fotos que presentas en las redacciones son mediocres, además de que tu reportaje difícilmente será publicado, tu nombre no será beneficiado. Trabaja este primer tema muy a fondo, de forma que las redacciones se encuentren sorprendidas por la calidad del trabajo de este fotógrafo al que no conocían. Esto, además de ver facilitada la publicación de tu trabajo, es seguro que facilitará la publicación de tus próximos reportajes...